Cada 10 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Salud Mental, como el título del artículo indica, esta es una fecha que nos invita a mirar hacia dentro. Hacer visibles esas heridas invisibles. No solo para hablar de lo que duele o se desborda, sino para reconectar con nosotros mismos y con la forma en que vivimos nuestro día a día.

Durante mucho tiempo, hablar de salud mental fue casi un tabú. Se asoció a la locura, al miedo y a la debilidad. Pedir ayuda se veía como un signo de fracaso y enfermedad. Por ende, muchos aprendimos a ocultar lo que sentíamos detrás de una sonrisa, una máscara superficial,  una rutina o una oración. Pero el silencio también enferma, mantenernos en una habitación mental cerrada no es la solución.

Hoy, por fortuna, estamos generando cambios y tomando algo de consciencia. Cada vez más personas se permiten hablar de lo que sienten, buscar apoyo y reconocer que cuidar la mente, también es cuidar la vida. La pandemia fue ese punto de inflexión para este tiempo. Nos dejó muchas lecciones, una de ellas fue que todos podemos quebrarnos, ser vulnerables, y que hacerlo no nos hace menos o débiles,  sino profundamente humanos y cercanos unos a otros.

Sin embargo, aún tenemos un gran camino por recorrer: seguimos esperando a “sentirnos mal”, a estar al borde de la “crisis o el colapso” para cuidar de nuestra salud mental. Volteamos nuestra mirada cuando ya duele, cuando de manera notable y visible afecta nuestro cuerpo, sueño o nuestras relaciones personales. Pero la salud mental no es solo la ausencia de malestar, “visitar al psicólogo cuando estoy mal”; es un proceso de conocerse uno mismo, desde una mirada profunda. Esta visión nos permite conectar con la calma, la vitalidad y el sentido. A través de este viaje, reconocernos, comprendernos y crecer.

Cuidar nuestra salud mental no siempre requiere “grandes y notables cambios”. pueden ser pasos simples, un paso a la vez. Tómate tus espacios, detente a respirar, habla contigo mismo, desde la comprensión, sin sentir juicio. También tomar la decisión valiente de buscar acompañamiento profesional cuando lo necesites, abrir conversaciones honestas sobre lo que te pasa con tus personas cercanas.

Este Día Mundial de la Salud Mental es una oportunidad para reconectar contigo, con tu historia y con tu presente. Somos más que simples pensamientos y emociones: nuestro ser es cuerpo, alma, conciencia y espíritu. Cuidar de ti es una responsabilidad y un deber, desde el amor y la empatía. No esperemos que el dolor sea el llamado de atención que nos obligue a escucharnos. Debemos hacerlo desde el amor, la conexión y nuestro deseo interno de seguir creciendo.

Desde Yerbabuena SAT, te acompañamos a cultivar ese bienestar integral, brindándote herramientas para fortalecer tu salud mental, emocional y espiritual.
Porque cuidar tu mente también es una forma de cuidar tu vida.

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